jueves, 9 de febrero de 2012

DON DE LA VIDA; REGALO DE DIOS


Cuando se refleja en las capacidades notables de varios animales, ¿a veces siento una punzada de envidia? Tal vez alguna  ocasión  has deseado   volar como un gorrión, nadar como un delfín, tener     la  vista  como un águila, o correr como un  veloz  corre caminos.

Sí, los animales tienen unas habilidades sorprendentes.  ¡Pero nosotros también las  tenemos! En efecto, el cuerpo humano ha sido descrito como la máquina perfecta. Por supuesto, somos mucho más que una máquina. Tenemos la creatividad, la curiosidad, la imaginación y el ingenio, cualidades que nos mueven a diseñar máquinas que nos permiten hacer prácticamente cualquier cosa. Podemos volar, incluso más allá de la velocidad del sonido; navegar por encima o por debajo de la superficie de los vastos océanos; contemplar unos 14 millones de años luz en el espacio, entrar  en el   interior  de la célula viva, y  podemos   crear medicamentos de diseño, las terapias y tecnologías que nos ayudan a diagnosticar y el tratamiento de enfermedades.
Incluso con la ayuda exterior poco o nada,  sano y bien entrenado;  los seres humanos son capaces de hacer cosas sorprendentes. En los Juegos Olímpicos, por ejemplo, gimnastas, clavadistas, el hielo de los patinadores, esquiadores y otros realizar hazañas increíbles, con un nivel de agilidad.
 El arte, la creatividad y la gracia que dejan al público cautivado.
¿Te das cuenta de los regalos especiales que tienes como ser humano? 
Por supuesto,  tal  vez  no  seas  un atleta olímpico, pero tienes muchos regalos por  los  cuales   deberías  estar agradecido. Un antiguo escritor de la Biblia, expresó su agradecimiento a Dios en la canción: "Yo te alaban, porque en una manera que inspira temor estoy maravillosamente hecho." ( Salmo 139:14 ) Hay  que   detenernos  a  reflexionar con más detalle algunas de las maravillas del cuerpo humano, así como otros rasgos mucho más importantes que nos hacen verdaderamente únicos.  Y    estamos  llamados  a    experimentar  la  vida  plenamente   con  todos  los  que nos  rodean,   podemos  cruzar  fronteras, aprender    idiomas,     tradiciones  y   sentirnos      verdaderamente   vivos.

miércoles, 8 de febrero de 2012

PREPARAD EL CAMINO

Estar   atentos  a las  necesidades de  los  que nos  rodean,  escucharlos,   aconsejarlos   y   compartir  cada  instante   con  ellos  es  lo que   nos  hace    ser  verdaderos   humanos,  seres  capaces   de   dar    y de    mostrar   con obras concretas  a   todos  como  podemos  mejorar,   unirnos   y   darlo todo por   los  que  queremos.

martes, 17 de enero de 2012

OFRECELE SIEMPRE TU AMOR AL MAESTRO


Érase una vez un maestro que hablaba a un grupo de gente y su mensaje resultaba tan maravilloso que todas las personas que estaban allí reunidas se sintieron conmovidas por sus palabras de amor. En medio de esa multitud, se encontraba un hombre que había escuchado todas las palabras que el maestro había pronunciado. Era un hombre muy humilde y de gran corazón, que se sintió tan conmovido por las palabras del maestro que sintió la necesidad de invitarlo a su hogar.

Así pues, cuando el maestro acabó de hablar, el hombre se abrió paso entre la multitud, se acercó a él y, mirándole a los ojos, le dijo: «Sé que está muy ocupado y que todos requieren su atención. También sé que casi no dispone de tiempo ni para escuchar mis palabras, pero mi corazón se siente tan libre y es tanto el amor que siento por usted que me mueve la necesidad de invitarle a mi hogar. Quiero prepararle la mejor de las comidas. No espero que acepte, pero quería que lo supiera».

El maestro le miró a los ojos, y con la más bella de las sonrisas, le contestó:
«Prepáralo todo. Iré». Entonces, el maestro se alejó.
Al oír estas palabras el corazón del hombre se sintió lleno de júbilo. A duras penas podía esperar a que llegase el momento de servir al maestro y expresarle el amor que sentía por él. Sería el día más importante de su vida: el maestro estaría con él. Compró la mejor comida y el mejor vino y buscó las ropas más preciosas para ofrecérselas como regalo. Después corrió hacia su casa a fin de llevar a cabo todos los preparativos para recibir al maestro. Lo limpió todo, preparó una comida deliciosa y decoró bellamente la mesa. Su corazón estaba rebosante de alegría porque el maestro pronto estaría allí.

El hombre esperaba ansioso cuando alguien llamó a la puerta. La abrió con afán pero, en lugar del maestro, se encontró con una anciana. Ésta le miró a los ojos y le dijo: «Estoy hambrienta. ¿Podrías darme un trozo de pan?».

El se sintió un poco decepcionado al ver que no se trataba del maestro. Miró a la mujer y le dijo: «Por favor, entre en mi casa». La sentó en el lugar que había preparado para el maestro y le ofreció la comida que había cocinado para él. Pero estaba ansioso y esperaba que la mujer se diese prisa en acabar de comer. La anciana se sintió conmovida por la generosidad de este hombre. Le dio las gracias y se marchó.

Apenas hubo acabado de preparar de nuevo la mesa para el maestro cuando alguien volvió a llamar a su puerta. Esta vez se trataba de un desconocido que había viajado a través del desierto. El forastero le miró y le dijo: «Estoy sediento. ¿Podrías darme algo para beber?».

De nuevo se sintió un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero aun así, invitó al desconocido a entrar en su casa, hizo que se sentase en el lugar que había preparado para el maestro y le sirvió el vino que quería ofrecerle a él. Cuando se marchó, volvió a preparar de nuevo todas las cosas.

Por tercera vez, alguien llamó a la puerta, y cuando la abrió, se encontró con un niño. Éste elevó su mirada hacia él y le dijo: «Estoy congelado. ¿Podría darme una manta para cubrir mi cuerpo?».

Estaba un poco decepcionado porque no se trataba del maestro, pero miró al niño a los ojos y sintió amor en su corazón. Rápidamente cogió las ropas que había comprado para el maestro y le cubrió con ellas. El niño le dio las gracias y se marchó.

Volvió a prepararlo todo de nuevo para el maestro y después se dispuso a esperarle hasta que se hizo muy tarde. Cuando comprendió que no acudiría se sintió decepcionado, pero lo perdonó de inmediato. Se dijo a sí mismo: «Sabía que no podía esperar que el maestro viniese a esta humilde casa. Me dijo que lo haría, pero algún asunto de mayor importancia lo habrá llevado a cualquier otra parte. No ha venido,
pero al menos aceptó la invitación y eso es suficiente para que mi corazón se sienta feliz».

Entonces, guardó la comida y el vino y se acostó. Aquella noche soñó que el maestro le hacía una visita. Al verlo, se sintió feliz sin saber que se trataba de un sueño.
«¡Ha venido maestro! Ha mantenido su palabra.»

El maestro le contestó: «Sí, estoy aquí, pero estuve aquí antes. Estaba hambriento y me diste de comer. Estaba sediento y me ofreciste vino. Tenía frío y me cubriste con ropas. Todo lo que haces por los demás, lo haces por mí».

El hombre se despertó con el corazón rebosante de dicha porque había comprendido la enseñanza del maestro. Lo amaba tanto que había enviado a tres personas para que le transmitiesen la lección más grande: que él vive en el interior de todas las personas. Cuando das de comer al hambriento, de beber al sediento y cubres al que tiene frío, ofreces tu amor al maestro.

jueves, 12 de enero de 2012

ESTA EN NOSOTROS SER LUZ



 
Había una vez, hace cientos de años, en una ciudad de Oriente, un hombre que una noche caminaba por las oscuras calles llevando una lámpara de aceite encendida.

   La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella.

En determinado momento, se encuentra con un amigo. El amigo lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo.

Entonces, le dice:

-¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano? Si tú no ves..

Entonces, el ciego le responde: – Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco la oscuridad de las calles de memoria. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mi…
 
No solo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan también servirse de ella.

Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para uno y para que sea visto por otros, aunque uno aparentemente no lo necesite.

   ¿¡Qué hermoso sería sí todos ilumináramos los caminos de los demás! Sin fijarnos si lo necesitan o no… Llevar luz y no-oscuridad…

Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad…

Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite iluminar en vez de oscurecer… Está en nosotros saber usarla…    
Haz la parte que te corresponde y Dios hará el resto.

El que alguien toque mi vida es un privilegio, tocar la vida de alguien es un honor, pero el ayudar a que otros toquen sus propias vidas es un placer indescriptible! 

martes, 13 de diciembre de 2011

PLATICAS DEL MES DE DICIEMBRE


Nada   es   tan   preciso  como   la  prueba  de   la  necesidad  de  ver  como  tanto jóvenes aun  se   niega  a  seguir  los  pasos  de  Jesús,  las   bendiciones  las  recibimos  siempre   pero no  están  dispuestos  a  dar   un poco   de  su tiempo para   convivir  y  alimentar  su  Espíritu,   que  esto nos   mueva   a   hacer  mas   labor   para  rescatar    nuestra  Fe.

viernes, 9 de diciembre de 2011

TABLA DE EJERCICIOS


Ejercicios de respiración:
Respira una atmósfera de Paz, Amor y Felicidad.
"Buscad la Paz con todos y la Santificación". (Hebreos 12,14).

Ejercicios oculares:
Mira siempre de hacer el bien a tus semejantes.
"El amor sea sin fingimiento. .. Aborreced lo malo y apegaos a lo bueno ".  (Romanos 12,9).

Ejercicios auditivos:
Escucha la voz de Dios.
"Mis ovejas escuchan mi voz, y Yo las conozco". (Juan 10,27).
   
Ejercicios de relajamiento:
Entrega a Dios todas tus cargas, preocupaciones y tristezas.
"Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados y Yo os aliviaré". (Mateo 11,28).

Ejercicios para la mente:

Ejercita exclusivamente ideas constructivas.

"Todo lo que es verdadero, noble, justo, puro, amable... tenedlo en cuenta". (Filipenses 4,8).

Ejercicios para la lengua:
Pronuncia sólo palabras edificantes y amorosas.
"Desechando la mentira, hablad la verdad... para hacer el bien a los que os escuchen".  (Efesios 4,25-29).


Ejercicios faciales:
Sonríe... sonríe... sonríe... sonríe siempre...
"¡Estad siempre alegres! " (Tesalonicenses 5,16).

Ejercicios para los pies:

Anda siempre por los caminos que Dios te indique.
" No tengas miedo ni te acobardes, porque el Señor, tu Dios, estará contigo". (Josué 1,9)

Ejercicios para las manos:

Únelas diariamente para una oración especial.
"Os encargo que oréis en cualquier lugar alzando las manos". (Timoteo 4,7).

Ejercicios para el corazón:
Irradia sentimientos de amor.
"Amémonos unos a otros... todo el que ama ha nacido de Dios y conoce a Dios". (Juan 4,7).
  
Ejercicios para el alma:
Mantén contacto con Dios... todos los días.
"Dios te ha declarado todo lo que es bueno, y lo que El desea de ti. Solamente que seas justo y que ames la misericordia ...". (Miqueas 6,8).

jueves, 8 de diciembre de 2011

LA IMPORTANCIA DE MARÍA EN LA FAMILIA



Estamos siendo testigo de una de las situaciones más tristes del ser humano, la peor pesadilla y la mas dolorosa, esta es la agonía del matrimonio, y lo más increíble son las soluciones que le estamos dando, que lo único que hace es aumentar la pena y el sufrimiento angustioso de todos sus miembros.

Si fuéramos capaces de mirar como ha tratado Dios a la familia, y seguir ese modelo familiar en forma consecuente, podríamos recuperar la salud del matrimonio y ser testigo del fin de la angustia y el temor de muchos hombres, mujeres y niños. Cuando Dios preparó el plan de salvación de los hombres, nos envío a su hijo y lo hizo como parte de una familia y como hijo de María.

En efecto, Jesús podría haber aparecido de otra forma, haber sido encontrado como un niño abandonado, haber sido adoptado por los esposos José y María, o haber llegado como un peregrino, pero Dios no lo quiso así, el nació como todos, de una mujer. Además nació en el mismo pueblo que pecó contra Dios, para confirmar el carácter de Redentor para recuperar y salvar a los hombres.

Dios le otorgo un gran valor a la familia, Jesús nace de una mujer, es alimentado y cuidado en el seno de ella, y creció como lo hacen muchos niños, con amor familiar entregado por sus padres, la Virgen Maria y San José, y no puede ser de otra forma, porque el ambiente más apropiado para el crecimiento, formación y desarrollo emocional de un niño es la familia y especialmente con una vida ordenada, fiel, de mutua preocupación y cuidado, e intenso amor.

Las escuelas entregan la instrucción educacional de un niño, pero los ejemplos de cómo vivir en el amor se aprenden en la familia, con respeto de los padres a los hijos y estos a sus padres, que son nuestro prójimo mas inmediato, entonces como consecuencia aprendemos a cumplir los mandatos de Dios, como honrar padre y madre, no matar dando luz a todo ser que se esta concibiendo, no deseando la mujer del prójimo con ejemplos de fidelidad conyugal, amando al prójimo como a nosotros mismos, actitudes básicas que demuestran que entendemos que lo primero es amar a Dios sobre todas las cosas.

En efecto, en la familia nace y reside el más apropiado sitio para aprender todos los buenos valores con los cuales ha de vivir alguien que ama a Dios, entonces la organización social de los hombres tiene su sitio mas importante en la familia, allí el amor enseña la diferencia de lo bueno y lo malo con lo cual se enfrentará el hombre en el ambiente externo, en una unión matrimonial fuerte se implanta desde muy temprana edad firmemente los valores con los cuales los hombres aprenderán a convivir en forma armoniosa en la sociedad.
La pérdida progresiva de las cualidades morales va produciendo la agonía de la familia, la ausencia de interés por la vida familiar, va debilitando cada vez más esta institución del matrimonio que viene de Dios, adoptando de esta forma una actitud irreverente, a lo cual no podemos ser permisivos.

Entonces así como el padre, la madre cumple el mas importante papel de su vida al participar en la familia, por ella se desarrolla y se forma un niño, entregándole no solo las necesidades básicas, también las del amor, que es la fuente de vida de todo ser. Es así como Dios pensó como debía formarse su Hijo, es así como también le entregó a la mujer un don especial, la maternidad, pero no solo para engendrar, sino que para formar, educar, cuidar y participar activamente en la primera etapa de vida de sus hijos.

Dios eligió a una mujer que con su actitud nos demostró que efectivamente era digna de ser Madre de Dios, y con esto nos damos cuenta como para Dios todos somos importantes, y que para El no es preferente el nivel socio-económico de sus hijos, y así la mujer que da a luz al Hijo de Dios, es sencilla y simple, pero muy importante para EL, así lo explica San Lucas  [Lc, 1,28-29-30-31] Llegó el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo».María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué significaría tal saludo. Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios. Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús.

Así, quedo fuera de toda duda que María fue favorecida y muy importante para Dios y luego para todo el mundo, y ella desde que recibió la visita del ángel en la anunciación, demostró su amor y fidelidad al Padre. Pureza e inocencia de corazón quedo a la vista del ángel Gabriel, es así como María dijo al ángel: « ¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?» [Lc 1,34] y el ángel le contesto: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios. María, dispuesta a totalmente a Dios, responde: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho». [Lc 1,38], de esta forma María nos enseñó su fe y su obediencia.

María nos muestra su humildad, su respeto y amor a Dios, con su obediencia, y lo hizo a través de toda su vida, y acompaño a su Hijo con lealtad y amor en todos los momentos, allí estuvo ella al pie de la cruz, hasta el último segundo, a pesar de que muchos ya habían abandonado a su Hijo. María participó en el plan de Dios para nuestra salvación al ser Madre de Jesús,  porque no ver en ella entonces la ayuda necesaria para la salvación de los males de la familia, como esposa y madre modelo, acompañado de un ejemplo de esposo, San José, también ejemplo de padre con su hijo.

Sobran meritos para confiar en María la ayuda que necesitamos en nuestra familia, ella asumió perfectamente el papel de madre y esposa, y lo continuó dando este ejemplo a través de toda su vida terrenal.
Cuando nace Jesús, José esposo de María,  esta presente, dando un gran valor a la presencia directa del esposo en el parto de sus mujer, así muchos están hoy en el parto de sus hijos, me parece una actitud gratificante para todo matrimonio. “Fueron apresuradamente y hallaron a María y a José con el recién nacido acostado en el pesebre”. [Lc 2,16]

Los esposos Maria y José están siempre unidos, cuando su hijo corre peligro por la medida de Herodes de asesinar a los niños, José le da protección a su familia y huye a Egipto y cuando muere Herodes, él los trae de regreso a Nazaret, cuando hay que cumplir con lo dispuesto en las leyes, lo hacen juntos; “ Asimismo, cuando llegó el día en que, de acuerdo a la Ley de Moisés, debían cumplir el rito de la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor”  [Lc 2, 22]

En efecto, la preocupación por la familia, la vida unida de los padres de Jesús esta presente en los Evangelios, “Los padres de Jesús iban todos los años a Jerusalén para la fiesta de la Pascua. [Lc 2, 41]. Lo triste de hoy día, es que los padres salen a actividades que pueden compartir, separados del resto de la familia, no cultivando la riqueza de la vida en común, de la grata compañía de los seres queridos, no dando continuidad a esa forma de ser durante el noviazgo, cuando queremos involucrar a nuestra pareja en todo y no queremos estar en ningún instante separado.  “Cuando Jesús cumplió los doce años, subió también con ellos a la fiesta, pues así había de ser” [Lc 2, 22] 

La preocupación por los hijos decae cada vez más, ellos salen y no hay preocupación por saber lo que hacen, entonces luego nos encontramos con sorpresas sobre lo que aprenden fuera de casa que no siempre es de buena orientación, cuantos niños se ven abandonados en las calles, cuantos padres no saben lo que sus hijos hacen, parece que muchos y esta irresponsabilidad esta trayendo graves consecuencias en la formación, y lo peor es que los hijos al ver que a sus padres no les importa ni lo que piensan, toman actitudes rebeldes difíciles de controlar. Nuevamente los padre de Jesús nos muestra que ellos se sienten angustiado si no saben de su hijo, cuanto Jesús se queda en el templo asombrando a los maestro de la Ley, sus padres lo andaban buscando, le hicieron saber su preocupación; “Sus padres se emocionaron mucho al verlo; su madre le decía: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Tu padre y yo hemos estado muy angustiados mientras te buscábamos». [Lc 2, 48].

La tarea de María como madre, fue siempre abnegada, generosa, nunca pensando en si misma, dio a luz, amamanto, alimento crió y acompañó a Jesús por tres décadas, y cuando su Hijo partió a la casa del Padre, su presencia fue de gran relevancia, y ella asume un nuevo papel de importancia, ser nuestra Madre; “Cerca de la cruz de Jesús estaba su madre, con María, la hermana de su madre, esposa de Cleofás, y María de Magdala. Jesús, al ver a la Madre y junto a ella al discípulo que más quería, dijo a la Madre: «Mujer, ahí tienes a tu hijo». Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a tu madre». Y desde aquel momento el discípulo se la llevó a su casa.».[Jn 19, 25-27]

Entonces María es hecha nuestra Madre espiritual, esposa ejemplar, ejemplo de vida familiar, y como madre nuestra, ella nos cuida y esta con nosotros sus hijos de la misma forma como lo hizo con Jesús, y esta dispuesta y siempre lista para oír nuestras súplicas, cada una de nuestras peticiones y elevarlas a su Hijo, y Jesús esta dispuesto a acoger lo que le pida su madre. En las bodas de Cana, sucedió que se terminó el vino preparado para la boda, y se quedaron sin vino. Entonces la madre de Jesús le dijo: «No tienen vino». Jesús le respondió: «Mujer, ¿por qué te metes en mis asuntos? Aún no ha llegado mi hora».Pero su madre dijo a los sirvientes: «Hagan lo que él les diga». Había allí seis recipientes de piedra, de los que usan los judíos para sus purificaciones, de unos cien litros de capacidad cada uno. Jesús dijo: «Llenen de agua esos recipientes». Y los llenaron hasta el borde. «Saquen ahora, les dijo, y llévenle al mayordomo». Y ellos se lo llevaron. [Jn 2, 3-8].

«Hagan lo que él les diga», [Jn 2, 4],  es lo que debemos recibir de María, esto es sigan las enseñanzas de Jesús, hagamos lo que nos dice Cristo en los Evangelios, es la respuesta inmediata, y es la forma mas segura de caminar por buenos caminos, y así ella nos indica cual es la salvación que necesitamos, buscamos, María no muestra y nos pide ir al Hijo y él nos lleva al Padre.

Toda buena madre es buena esposa, dos requisito importantes en la familia, y Maria nos enseña, y además es el medio para llevarnos a Jesús, el cuidó a su hijo y nos cuidará a nosotros, así Maria adquiere gran importancia en nuestras vidas, especialmente en nuestra vida familiar y la debemos tener en cuenta. No podemos ir a venerar a nuestra Madre, si estamos por otra parte siendo permisivos con la crianza de nuestros hijos, no podemos ir a María si estamos alentando la separación de los esposos, no podemos ir a ella, y no tomarla como modelo de vida familiar, pero si podemos recurrir para pedir su intersección por nuestra necesidades, especialmente las que María Santísima conoce muy bien,  como debe ser una familia.
Recemos a la Virgen María, y pidámosle por la recuperación de la vida familiar, y por la unidad de la familia, nos traerá mucha paz y amor a nuestros corazones.