viernes, 7 de diciembre de 2012

JÓVENES DEL MES DE DICIEMBRE

Cada  mes  es  especial,  único   y    con   grandes   sorpresas,  queda  plasmado  aquí  el  recuerdo  de   unas  pequeñas     que   han   sido  instrumento para    tener  un  encuentro  con  Jesucristo.

Muchos   son los  llamados   y pocos  los  elegidos.

(Mateo   22: 1-10)

1 Tomando Jesús la palabra, les habló otra vez en parábolas, diciendo: 2 El reino de los cielos puede compararse a un rey que hizo un banquete de bodas para su hijo. 3 Y envió a sus siervos a llamar a los que habían sido invitados a las bodas, pero no quisieron venir.4 De nuevo envió otros siervos, diciendo: Decid a los que han sido invitados: ``Ved, ya he preparado mi banquete; he matado mis novillos y animales cebados, y todo está aparejado; venid a las bodas. 5 Pero ellos no hicieron caso y se fueron: uno a su campo, otro a sus negocios, 6 y los demás, echando mano a los siervos, los maltrataron y los mataron. 7 Entonces el rey se enfureció, y enviando sus ejércitos, destruyó a aquellos asesinos e incendió su ciudad. 8 Luego dijo a sus siervos: ``La boda está preparada, pero los que fueron invitados no eran dignos. 9 ``Id, por tanto, a las salidas de los caminos, e invitad a las bodas a cuantos encontréis. 10 Y aquellos siervos salieron por los caminos, y reunieron a todos los que encontraron, tanto malos como buenos; y el salón de bodas se llenó de comensales.





















































































































domingo, 25 de noviembre de 2012

CARTA DE UN(A) HIJO (A) A SUS PADRES

* No me den todo lo que les pida. A veces sólo pido para ver hasta cuánto puedo tomar. * No me griten. Los respeto menos cuando lo hacen, y me enseñan a gritar a mí también, y yo no quiero hacerlo. * No den siempre órdenes. Si en vez de órdenes, a veces me pidieran las cosas, yo lo haría más rápido y con más gusto. * Cumplan las promesas, buenas o malas. Si me prometen un premio dénmelo; pero también si es castigo. * No me comparen con nadie, especialmente con mi hermano o hermana. Si me hacen lucir mejor que los demás, alguien va a sufrir; y sí me hacen lucir peor que los demás, seré yo quien sufra. * No cambien de opinión tan a menudo sobre lo que debo hacer; decídanse y mantengan esa decisión. * Déjenme valerme por mí mismo. Si hacen todo por mí, yo nunca podré aprender. * No digan mentiras delante de mí ni me pidan que las diga por ustedes, aunque sea para sacarlos de un apuro. Me hacen sentir mal y perder la fe en lo que me dicen. * Cuando yo hago algo malo no me exijan que les diga por qué lo hice. A veces ni yo mismo lo sé. * Cuando estén equivocados en algo admítanlo y crecerá la opinión que yo tengo de ustedes. Y me enseñarán a admitir mis equivocaciones también. * Trátenme con la misma amabilidad y cordialidad con que tratan a sus amigos; ya que porque seamos familia eso no quiere decir que no podamos ser amigos también. * No me digan que haga una cosa y ustedes no la hacen. Yo aprenderé y haré siempre lo que ustedes hagan, aunque no lo digan; pero nunca haré lo que digan y no hagan. * Cuando les cuente un problema mío no me digan: "No tenemos tiempo para tonterías" o "Eso no tiene importancia". * Traten de comprenderme y ayudarme. * Quiéranme y díganmelo. A mí me gusta oírselos decir, aunque no crean necesario decírmelo. * Abrázenme, necesito sentirlos mis amigos, mis compañeros a toda hora.